domingo, 2 de mayo de 2010

Mi viaje a Las Vegas

LA CIUDAD QUE NO DUERME

LAS VEGAS es una ciudad completamente turística. Todo está organizado para que los visitantes ocupen los servicios que allí se ofertan, que van desde los juegos de azar hasta las chicas xxx, los paseos por las espectaculares vías The Strip y Boulevard de Las Vegas.

Un sistema de monoriel para transportar de hotel en hotel a los visitantes, para que puedan admirar las réplicas de las maravillas del planeta (Torre Eiffel, Estatua de la Libertad, La Estratósfera de Seattle, Venezia y sus paseos en góndolas, la extraordinaria Pirámide de Keop´s). También es parte de la agenda permanente de Las Vegas, el paseo en helicóptero o en bus al Gran Cañón o cualquiera de los espectáculos de los salones artísticos y las actividades de los centros de convenciones y negocios.

De repente puede usted ver a una celebridad del arte, el deporte o los negocios abordar una limosina, o quizás encontrarse con una réplica viviente de Elvis Presley o de Marilyn Monroe.

Es una ciudad espectacular por las noches, con luces, monumentos llenos de colorido, animación por doquier, el sonido de las máquinas de los casinos, las celebridades y un espiral noche/día/noche de una ciudad que no duerme y donde el pecado habita, pero no se marcha contigo, porque como reza el dicho "lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas".

lunes, 16 de noviembre de 2009


Monday, November 16, 2009
Estudiantes de O & M presentan documental
Publicaddo por Maxwell Reyes

SANTIAGO.-Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Dominicana O&M, recinto Santiago, presentaron el documental de televisión “Gran Teatro del Cibao 1995-2009.

La producción fue entera responsabilidad de los estudiantes de la materia Producción Televisiva I, según narró el periodista y catedrático Tony Rodríguez, responsable del grupo.

Explicó que la encomienda de los estudiantes fue investigar la historia del GTC, recopilar los testimonios de la actual directora Gina Rodríguez y de los pasados directores.

En imágenes la obra expone los espacios interiores y exteriores del edificio construido en la última gestión del doctor Joaquín Balaguer.
Las experiencias narradas por Lincoln López, Ivonne Cocco y Ramón Pichardo, pasados directores, enriquece el contenido del documental que tiene una duración de 20 minutos.

Gracias a la colaboración de la licenciada Gina Rodríguez y de tres de los pasados directores, y al coordinador general en la Universidad, el licenciado José Persia que dio luz verde y respaldo pleno para desarrollar este tipo de laboratorios, lograron acoplar una historia de 14 años de esta que es la principal casa de cultura de Santiago de los Caballeros, expuso Tony Rodríguez.

En nombre de los estudiantes habló José Miguel Ceballos, quien destacó la experiencia vivida por el grupo, y agradeció la colaboración de la dirección y del personal técnico del Teatro y de los pasados directores consultados.

El acto celebrado en el Bar Moisés Zouain del GTC inició con la presentación de un baile especial preparado por estudiantes de Comunicación de la Universidad O&M.

El Gran Teatro del Cibao es la obra del arquitecto Teófilo Carbonell, quien diseñó y construyó en la década de los 70s el Teatro Nacional, y por orden presidencial y en respuesta a una petición de sectores progresistas de Santiago, erigió la réplica mejorada ubicada frente al Monumento a los Héroes de la Restauración.

DOCUMENTAL GRAN TEATRO DEL CIBAO


listindiario.com
El Norte
Domingo 15 de Noviembre del 2009, actualizado 4:28 PM

DOCUMENTAL
Estudiantes registran la historia GTC
Grisbel Medina R. - 11/13/2009

Santiago.- Se atrevieron y alcanzaron el objetivo. La muchachada inscrita en la escuela de Comunicación Social de la Universidad O&M presentaron un documental sobre el Gran Teatro del Cibao como requisito para la asignatura Producción Televisiva I, que dirige Tony Rodríguez, quien es el titular de la escuela.


La obra, titulada “Gran Teatro del Cibao 1995-2009”, hurga la historia de la construcción en el último gobierno de Joaquín Balaguer, describe las áreas de la infraestructura diseño de Teófilo Carbonell, cita sus usos y captura el testimonio de antiguos directores y directoras como Lincoln López, Ramón Pichardo, Ivonne Cocco y la actual, Gina Rodríguez.


En veinte minutos editados, jóvenes aspirantes al título de comunicadores sociales, resumieron días de investigación y grabación; musicalización, producción, redacción y lectura en una obra visual que tiene la bondad de registrar la historia del principal escenario con que cuenta las catorce provincias del Cibao. Riesgo visualFreddy Franco dirigió el documental, asistido por José Miguel Ceballos.


Las imágenes fueron captadas por la cámara de Eduardo Guerra y Martín Domingo Genao se encargó de la narración. Dayra Reyes editó; Betania Peñaló se encargó de la fotografía, mientras las luces las aportaron Deyanira Hernández y Eunice Peñaló. El guión es de Yoselin Rosario. En el acto, Tony Rodríguez agradeció la colaboración de José Persia, ejecutivo de la universidad por el apoyo a las iniciativas de la carrera. “Gracias a este tipo de laboratorio hemos logrado acoplar una historia de catorce años de esta que es la principal casa de cultura de Santiago de los Caballeros”.


En nombre de los estudiantes habló José Miguel Ceballos, quien destacó la experiencia vivida por el grupo y agradeció la colaboración de la dirección y del personal técnico del teatro.Cortometraje No es la primera vez que estudiantes de Comunicación de la Universidad O&M echan a andar el ingenio y encienden el proyector.


También en el Gran Teatro del Cibao, hace unos meses, presentaron el cortometraje “Como chivos sin ley”, esa vez en la sala Julio Alberto Hernández, así como semblanzas de periodistas y figuras de la televisión destacadas de la ciudad.


El Gran Teatro del Cibao es la obra del arquitecto Teófilo Carbonell, quien diseñó y construyó en la década de los 70 el Teatro Nacional, y por orden presidencial y en respuesta a una petición de sectores de la ciudad, erigió la réplica mejorada ubicada frente al Monumento a los Héroes de la Restauración.












martes, 10 de noviembre de 2009

PROLOGO LIBRO: LA VIRGEN DE LOS MILAGROS

El efecto transformador de los presagios.

Una premonición sirve de provocación para dibujar historias cotidianas que nos muestran una visión de ciudad con un sabor muy personal, una mirada casi a ras de suelo de paisajes que se sienten vívidos al ser retratados en palabras con la destreza de quien se sabe transeúnte experto descubriendo las verdades de los humildes para contarlas en emociones nuevas transformadas por la escritura.

El periodista y escritor santiaguero Tony Rodríguez, nos presenta su compendio de relatos radiografiando al ser humano en situaciones cotidianas, simples, pero que contienen una carga de esa angustia que se acumula ante el tedio o la falta de oportunidades y que complicará notablemente la existencia de sus personajes, tiernamente felices, en ocasiones, inocentemente dolorosa, otras veces, pero casi siempre marcada por la resignación y el conformismo.

En "La Virgen de los Milagros", los cuentos cabalgan sobre la línea de la calle, realistas y urbanos, trabajados con un lenguaje escueto y calculado donde se privilegia la agilidad sobre lirismo. Se siente con fuerza la intención de su autor de lograr efectivas viñetas de una realidad que de la cual él desea hacernos partícipes, pero no como mirones distantes, sino empoderándonos, casi a quemarropa, para hacernos vivir esas vidas que a menudo soslayamos y sin embargo conforman la esquina, el barrio, la ciudad que nos ha tocado vivir.

El mito en la historia del hombre siempre ha jugado un papel tan preponderante como el poder reflejar las fuerzas que no conocemos pero a las cuales atribuimos la capacidad de afectar nuestras propia condición. Es allí donde la escritura, a través del cosmos particular de un autor, crea a partir de los mitos toda una serie de creencias donde los seres sobrenaturales -como la bruja que se estrella estrepitosamente en las ruedas de una motocicleta ("La supersticiosa")-, los dioses y las encantaciones, conviven al lado de los héroes anónimos y las creencias cotidianas de la calle, siempre tratando de explicarnos a través del mundo narrativo la propia cosmovisión.

Si bien Tony Rodríguez parte de algunos mitos consabidos, durante su ejercicio narrativo nos irá mostrando variados elementos que sobresalen en la serie de relatos, los cuales se presentan, en apariencia, sencillos, narrados con limpieza y linealidad, pero que pueden llegar a ser complejos como en "Una llamada muy cara" donde se da una condicionante de circularidad.

Los aspectos más relevantes hacen referencia a la vida urbana, con matices de la condición rural, la cual aparece como deleite de sus personajes -"Un fogón de tres piedras a la sombra de un árbol sirvió de cocina..." ("Un día en el río")- pero sin dejar de ser una condición omnipresente al fondo, algo lejana como un referente, -quizás así nos sucede a todos los isleños-, porque nunca se deja de convivir con el campo, aunque conscientemente intentemos escapar de las cosas lugareñas, el verdor de la campiña, la belleza de los ríos y la humildad de sus gentes, contrastan a pulso con su crudeza y mantiene una tensión entre la nostalgia de la vida campesina y las posibilidades de las ciudades.

A pesar de aparecer en unas pinceladas cortas, se retrata en el cuento "Don Marolo" otro elemento de la cotidianidad criolla, el autoritarismo y la falta de mano dura ante los problemas sociales y el vandalismo. Otras condiciones que completan la obra refieren la desilusión casi como u legado de las generaciones empobrecidas y de cómo tratar un tema oscuro como la violencia hacia la mujer en un relato claro, en apariencia inacabado ("Un día en el río"), pero que no puede ser de otra forma, ya que debe dejar espacio para que la conciencia del lector respire en la dirección más reflexiva.

La inclusión del relato que da título a este libro "La Virgen de los Milagros", el cual es mi juicio uno de los más acabados, podría verse como una violentación de la estructura al referirse a una historia de viajes, a otra geografía y tiempo; sin embargo, pienso que es un recurso feliz que no le quita coherencia al volumen de relatos, ya que propicia una lectura más amplia del autor.

"La Virgen de los Milagros", como libro, hace gala de un profundo sabor localista y se muestran claras referencias a la ciudad de Santiago de los Caballeros. No es nuevo en el ámbito literario, y concretamente en el de la narrativa breve, la construcción de un libro de cuentos alrededor de un asunto central, como lo constituye en este caso una ciudad y un puñado de sus mitos. Tony Rodríguez logra desplegar su sentido de Santiago en piezas diversas hasta constituir un paisaje general de una determinada sensibilidad.

Jugosos localismos y un lenguaje directo, funcionan para crear suspenso en "El fanático perdedor" y hacen de "Don Marolo" uno de los relatos mejor logrados, con una lectura amena y sólida. La vida escuálida del viejo Marolo, llena de tentaciones constreñidas, con una existencia deshilachada, muestran la fragmentación tan angustiante de un hombre que percibimos en la distancia como un ser prescindible y común. Sin embargo, a través de él Rodríguez nos muestra un mundo descoyuntado donde los golpes de la vida crean toda una gama de condiciones humanas enraizadas en la imaginación, los amores y las muertes.

Tejer un libro de relatos, es siempre una apuesta a tocar las sensibilidades de la memoria que nos referencia emotivamente, en la poesía nos podemos dar otros lujos, como el de la antigua elucubración o los pasajes de lúdica belleza; en el cuento, sin embargo, un mínimo exceso se convierte en ripio del lenguaje y puede hacer anodina una historia. Es esta economía de recursos la cual hace interesante "Réquiem para un no nacido" donde el autor se toma sus libertades de forma muy acertada: "Pero del destino se opuso, como se opone a que una gota de lluvia vuelva a ser nube".

Nos encontramos ahora con la apuesta que Tony Rodríguez hace a sus presagios y a sus milagros, fruto del trabajo de un narrador afincado en un Santiago de los Caballeros que vive en la fluctuación entre ese nostálgico costumbrismo, partidos de béisbol y loterías fantásticas, marcado por personajes tan legendarios como anónimos y con los que Rodríguez pretende negociar para dotarlos de un poquito de felicidad, de redención.


Muchas veces se observan los relatos, las narraciones breves como ensayos del autor, instantáneas congeladas en el tiempo como una fotografía autobiográfica y que demuestra cierto ego por contar lo que nos parece fantástico. En este libro no importan tanto esas discusiones, lo importante es mostrar secuencias que solas habrían quedado fuera del tintero y que ahora reunidas pueden tener su oportunidad. En este libro lo que importa es la voluntad de construir un espacio casi "anfibio" entre crónica y narratividad donde lo mítico y lo real se suceden con naturalidad, contar todas esas cosas que nos suceden a los humanos y que a veces creemos demasiado distantes.


Manuel Llibre Otero
Noviembre 2009.






viernes, 6 de noviembre de 2009



ESTUDIANTES COMUNICACION SOCIAL UNIVERSIDAD O&M
PRESENTAN DOCUMENTAL GRAN TEATRO DEL CIBAO 1995-2009

Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Dominicana O&M, recinto Santiago, presentaron el documental de televisión "Gran Teatro del Cibao 1995-2009.

La producción fue entera responsabilidad de los estudiantes de la materia Producción Televisiva I, según narró el periodista y catedrático Tony Rodríguez, responsable del grupo.

Explicó que la encomienda de los estudiantes fue investigar la historia del GTC, recopilar los testimonios de la actual directora Gina Rodríguez y de los pasados directores.

En imágenes la obra expone los espacios interiores y exteriores del edificio construido en la última gestión del doctor Joaquín Balaguer.

Las experiencias narradas por Lincoln López, Ivonne Cocco y Ramón Pichardo, pasados directores, enriquece el contenido del documental que tiene una duración de 20 minutos.

Gracias a la colaboración de la licenciada Gina Rodríguez y de tres de los pasados directores, y a nuestro coordinador general en la Universidad, el licenciado José Persia que nos da luz verde y respaldo pleno para desarrollar este tipo de laboratorios, hemos logrado acoplar una historia de 14 años de esta que es la principal casa de cultura de Santiago de los Caballeros, expuso Tony Rodríguez.

En nombre de los estudiantes habló José Miguel Ceballos, quien destacó la experiencia vivida por el grupo, y agradeció la colaboración de la dirección y del personal técnico del Teatro y de los pasados directores consultados.

El acto celebrado en el Bar Moisés Zouain del GTC inició con la presentación de un baile especial preparado por estudiantes de Comunicación de la Universidad O&M.

El Gran Teatro del Cibao es la obra del arquitecto Teófilo Carbonell, quien diseñó y construyó en la década de los 70s el Teatro Nacional, y por orden presidencial y en respuesta a una petición de sectores progresistas de Santiago, erigió la réplica mejorada ubicada frente al Monumento a los Héroes de la Restauración.

martes, 29 de septiembre de 2009

La supersticiosa (cuento, año 2005)
Autor: Tony Rodríguez

Es una de esas vivencias de la niñez que se conservan hasta la muerte. Iba caminando a la barbería de Pití a cortarme el pelo, y en el trayecto me tropecé con una escoba y varias monedas. Cinco centavos bordeaban la escoba de guano, lo que pintaba un cuadro de hechicería, conforme a esas historias hechas por personas ignorantes de la razón, y a la vez constituía un hallazgo del capital con el que un niño de once años podía hacer placentero su viaje acompañado de unos dulces.

Incrédulo y burdo, recogí los centavos, compré los dulces y continué alegremente la ruta. El caso es que en el camino, a pocos metros, tropecé, por no haber medido bien la distancia del asfalto a la acera, terminé en un baño de aguas pestilentes que corrían por el contén.

No sé como vino el tema, pero le conté la historia a mi amiga Rosmery. Estaba seguro que ella, como yo, no creería en eso de brujerías y hechizos. Pero, para mi sorpresa, mi amiga destapó varias historias que ocultaba con el manto de apariencia de chica civilizada.

Me contó que su tío Engracio se encontró de golpe con una bruja una noche que se dirigía a la casa en su motocicleta. La mujer cayó del cielo estrellada justo en la rueda delantera del aparato. Sin comprender, el hombre corrió hasta que unas personas lo detuvieron y calmaron. Fueron con él a buscar la motocicleta, y allí estaba, pero no había rastros de la bruja ni de la escoba que vio tiradas en la carretera minutos antes. Nadie creyó.

Yo, por supuesto, tampoco le di crédito a la historia. Cuando Rosmery la contaba, permanecí quedo con los ojos clavados a los de ella, quería estar seguro de que era mi admirable y respetada amiga la que contaba esas cosas.

Para ensalzarla, disimulando la ignorancia que percibía en ella, le conté otra historia, aquella del tío Javier, que le pidió a mi padre que reparara el peine de madera que estaba en la parte trasera de mi casa, para evitar que una de las rendijas pudiera penetrar una bruja a hacerle un mal a mi hermanito Segundo. Rosmery corroboró con lo que conté, e inició otras de las que ella asegura sucedieron en realidad. El abuelo, que solía visitar en el campo en sus tiempos de niña, una noche salió de la casa, en puntillas, era que se escuchaban unas risas sobre el techo, y con una alabanza cayó la escandalosa bruja.

Otra noche, en la misma casa se escuchó la risotada, ya todos estaban inquietos por ver la hazaña del viejo, fue por eso que salieron al patio, sobre el techo había una gallina de plumas oscuras. Cuando el abuelo terminó la oración el ave voló hasta estrellarse en un árbol cercano, y en el oscuro ambiente apareció una mujer que marchó huidiza. La sospecha de todos y la conclusión de Rosmery, fue que esa mujer que pasó muda por la calle era la responsable de las risas que había escuchado y la que convertida en gallina voló espantada por la oración del abuelo.

Cuento

UN DÍA EN EL RIO (cuento)
Autor: Tony Rodríguez. Año 2008

Mi madre dice que los domingos son aburridos. Que los tiempos han cambiado porque ya la gente no anda uniformada de blanco ni acude a las misas. Los pobres no salen a ver vitrinas ni matan el tiempo recorriendo de extremo a extremo la ciudad en los autobuses públicos, ahora solo es beber y escuchar música en las esquinas. Los tígueres están pendientes siempre de las vecinitas en su afán de conquista. Hay muchas que les hace caso, por eso se ha llenado de carajitos el barrio.

Odiamos los fines de semana porque no hay trabajo ni escuela. El calor y los mosquitos se sienten más en la casa, el techo de zinc parece derretirse lava volcánica, mientras los insectos afinan sus gargantas y aguijones. Por eso fue que mi hermana reventó de alegría cuando mami aceptó la invitación del vecino de pasarnos el día en el río.

Un fogón de tres piedras a la sombra de un árbol sirvió de cocina para un rico arroz con pollo.

Mi hermana y yo nos cansamos de descubrir lugares, recorrer las laderas del Yaque, darnos chapuzones y arrojarnos chorros de agua. Desde aquella vez que mi difunto padre me regaló la muñeca Barbie, que peiné y acaricié hasta desprenderle todas las hebras y gastarle la ropa, no me había divertido tanto.

Decidimos alejarnos por el camino que conduce a la carretera. Allá arriba, el hombre de barbas blancas detuvo su camioneta y nos preguntó que porqué andábamos descalzas. A mi hermana le pareció graciosa la pregunta y no pudo más que contestarle con una sonrisa, pero a mi no me dio confianza, por eso no tuve un gesto simpático.

Mi hermana es dos años mayor que yo, pronto irá a la universidad. Desde niñas solemos andar juntas para todas partes y yo estar de acuerdo con sus decisiones. Esta vez no me gustó que aceptara la invitación que nos hizo el desconocido a comer helados, algo me decía que no debíamos ir.

Estábamos lejos del río, mi hermana se había subido a la camioneta, recuerdo bien su insistencia: “vamos manita, es solo un helado, regresamos en un ratito”.

El hombre era de poco hablar, se concentraba más en impresionarnos por su forma de conducir y con la música subida de tono. No respetaba las luces de las esquinas y tomó varias avenidas hasta encontrar la autopista. Mi hermana comenzó a preocuparse y le preguntó – para dónde es que vamos- y el hombre respondió vago –no te preocupes, te va a gustar-.

Yo no tenía mucho desenvolvimiento andando en la ciudad, e igual estaba preocupada porque nos habíamos alejado bastante del camino del río. Mi hermana increpó nerviosa: -señor llévenos a donde nos encontró que ya no queremos helados-, pero el hombre continuaba la marcha cada vez a mayor velocidad.

-Estate tranquila muchacha, tú no ves a tu hermana lo callada que está, es por el heladito que voy a brindar-. Ese gesto sádico que mostró después me preocupó más.

De pronto chillaron las gomas de la camioneta cuando entramos por un camino pedregoso, comencé a ver un jardín bien atendido y detrás unas cabañas construidas en concreto. Justo ese era nuestro destino, el hombre detuvo el vehículo, hundió un botón que hizo bajar la puerta del garaje. Entonces le gritó a mi hermana que había comenzado a llorar: “cállate si no quieres que te arranque la cabeza”.

Opté por mantener el silencio y ocultar la sensación de miedo. Mi hermana, ya en la habitación, aun estaba en llantos, le decía al barbudo: -“Por favor, haz conmigo lo que quieras, pero no le hagas daño a ella”. Acepté encerrarme en el baño como me ordenó el despiadado. Escuché una mezcla de sonidos, la radio, el televisor, los llantos de mi hermana y las burlas del hombre.

-¡Te gusta eso, verdad muchacha!, le repetía a bramidos. Al cabo de un rato, escuché que tocaron la puerta, me asusté más. –Abre-, exclamó y al segundo le abrí. Entró desnudo y me dijo: “Vete”. Me abalancé hacia la cama a consolar a mi hermana, vi sus lágrimas, su cuerpo cubierto por la sábana y su ropa en el piso.

En un santiamén el hombre asomó gritándonos: “vamos putas, hay que irse”.